Pilates, el secreto para una vida sexual plena

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Pilates, el secreto para una vida sexual plena

Marita Alonso escribe un nuevo artículo en Vaniatis, de El Confidencial sobre la experiencia en Way Pilates

En esta ocasión Marita Alonso recibe una clase de iniciación por parte de nuestra profesora Taña.

Al ser nuestra clase de iniciación, Taña nos explica cómo respirar correctamente. Solo llevamos algunos minutos en el centro y Nacho, director de Vanitatis, ya se encuentra la primera sorpresa: ¿tenemos que APRENDER a respirar? “Una de las finalidades principales de Pilates al desarrollar su método fue limpiar el torrente sanguíneo a través de la oxigenación y aumentar la eficacia de la asimilación del oxigeno y de la capacidad respiratoria. Para ello es absolutamente necesario respirar correctamente y llevar un ritmo de inspiraciones y espiraciones completas adecuado durante la ejecución de los ejercicios, ya que así se conseguirá expulsar el aire viciado del organismo y reabastecerlo de aire fresco. Una buena respiración ayuda a controlar los movimientos y facilita la estabilización y la movilización de la columna vertebral y las extremidades”, nos cuenta Taña.

 

 

Segunda lección que creíamos dominar (y que suspendimos al instante): aprender a sentarnos bien. Sobre el Restformer, la profesora nos enseña que la clave para sentarnos rectos reside en poner las manos bajo los isquiones (segunda cara de sorpresa de Nacho en 3,2,1…), localizados en la parte inferior de la pelvis, junto con el ilión y el pubis. Las mujeres suelen tender a bascular la pelvis hacia delante (retroversión), por lo que nos apoyamos sobre la parte posterior de los isquiones. La culpable es la costumbre que tenemos (¡malditaspin-ups!) de sacar pecho. Los hombres son más propensos a bascular la pelvis hacia atrás (anteversión). A medida que avanzamos, descubrimos que en pilates cada movimiento no solo es importante, sino que cuesta. Al levantar los brazos tendemos a subir los hombros, y aprendemos a mantenerlos perfectamente alineados. A partir de ahí, podemos subirlos y bajarlos como si tuviéramos unos hilos que tiraran de ellos. Aprendemos a ser conscientes de nuestras escápulas, que deslizamos hacia abajo y hacia arriba.

Procedemos a realizar un footwork decúbito supino. Tumbados en la Restformer, apoyamos los metatarsos (“la zona que sufre por culpa de las tacones”, puntualiza la profesora) en la barra con las piernas en un ángulo de 90 grados y movemos la plataforma hacia atrás al inhalar, estirando totalmente las piernas. Al exhalar, volvemos a la posición inicial asegurándonos de que la máquina no llega a su tope (si ocurre, lo sabremos al oír un pequeño golpe). La clave es hacer los movimientos de forma fluída.

 

 

No os perdáis el resto del artículo en el enlace siguiente:

Referencias: http://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/belleza/2015-03-03/dos-animales-de-gimnasio-se-enfrentan-al-pilates-el-secreto-para-una-vida-sexual-plena_718205/

Autor: © Way Pilates 2015


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